Arboleda, el proyecto personal de Eduardo Chadwick en el Valle de Aconcagua, nace en 1999 como un tributo a los árboles nativos chilenos que han sido preservados entre los viñedos de clima frío manejados de manera sustentable. El trabajo respetuoso con el medio ambiente en armonía con la naturaleza, la busqueda cuidadosa y el entendimiento del terroir, un equipo apasionado y una visión de excelencia dan como resultado vinos distintivos de clase mundial.
El Valle de Aconcagua fue el lugar escogido para Arboleda, el cual se encuentra a 100 kilómetros al norte de Santiago, capital de Chile. Los fríos vientos costeros que recorren desde el Océano Pacífico hacia la Cordillera de los Andes unidos al clima mediterráneo permiten una lenta maduración de las uvas, lo cual realza los sabores, intensidad y concentración de nuestros vinos. Los vientos comienzan en el borde costero bañado por el Océano Pacífico, pasan por nuestro viñedo Chilhué ubicado en las cercanías del mar, siguen recorriendo la cuenca del Río Aconcagua, soplan a través de nuestro viñedo Las Vertientes moderando las temperaturas de nuestras uvas, hasta llegar a los pies del impresionante Monte Aconcagua, la cumbre más alta de la Cordillera de Los Andes.